miércoles, 2 de junio de 2010

Viaje a Málaga abril 2010 - 2





Más rincones malagueños.
Cerca de la plaza de la Merced hay una calle estrecha que se llama Santiago y allí descubrí un rincón por el que hay que pasar si vas a Málaga, El Café del Viajero. Hay conexión wifi gratuita, libros y revistas de viajes, buenas cervezas y mejor café, sabrosos crepes y unos camareros y camareras muy amables y atentos en todo momento.http://www.cafedelviajero.es/
Foto 1: Paseo del Parque.
Foto 2: la catedral de Málaga.
Foto 3: calle Santiago y Café del Viajero.
Foto 4: interior del Café del Viajero.

5 comentarios:

Metztli dijo...

Bonito viaje por tus tierras queridas y que no tengo el placer "de momento" de conocer. Leyendo tus entradas y a estas horas ya me estaban dando ganas de pasarme por el cafe del viajero..mmmmmm crepes, y un cafetito,(para mi con leche) y las revistas de viajes que tanto me gustan.....Bueno, me has hecho soñar un ratito y ahora a trabajar.

Por cierto.....te has hecho un poco lio con la numeración de las fotos jajaja aunque el orden de los factores....lalala. En fin, un bonito viaje que yo haré algún día.

Y que te puedo decir de las fotos si eres un genio.

Petonets.

nómada dijo...

Hola, Metzli!! Sí, me he hecho un poco de lío con el orden de las fotos, este caso están justo al revés :-(, lo modificaré mañana, y también tengo que ampliar el tamaño también.
Ahh, crepes con café con leche entonces, oído cocina.
Un beso.

nómada dijo...

Ya está modificado el orden, lo que no he podido rectificar es una redundancia que escribí en mi comentario al tuyo, Metzli, con dos "también" seguidos. Ayyy, cosas del directo.
Mañana toca agrandar las imágenes.
:-)

Mercè dijo...

Aquí es donde nos has dejado pagado el vermutillo;
¿Verdad?

nómada dijo...

Hola, Mercè. Pues sí, lo has adivinado, cuando paséis por allí decís que vais de parte mía, del nómada malagueño, y sin problema. Hacen también buenos vermuts, aunque yo pasé una larga tarde, dos cafés, una cerveza negra, Guinesss;-) y un crépe riquísimo. Se me pasó el tiempo volando, con el portátil, las revistas y libros de viajes... una gozada.
Un petó, hasta pronto.