




Ámsterdam es una bonita ciudad, pero como en todas partes hay rincones, barrios, bares, restaurantes... que me gustan más que otros. El barrio de Jordaan para mi gusto es el más tranquilo de los que visité. El centro de la ciudad es un hervidero de personas, bicicletas, tranvías. En cambio, Jordaan me resultó muy apacible y bonito. De hecho regresé a él varias veces, mi hotel estaba en el límite sur de esta zona de la ciudad, pero en otro barrio.
Foto 1: iglesia de Westerkerk. Quizás quede fuera del barrio por un canal, pero la he considerado propia del Jordaan. Está ubicada al lado de la casa de Ana Frank.
Foto 2: calle de Jordaan.¿ Tengo o no tengo razón en que es un barrio tranquilo?
Foto 3: canal con alguna casa flotante.
Foto 4: tienda del barrio donde venden Moleskines. Me compré uno de DIN A4, como el que estaba usando en ese viaje.
Foto 5: taller de pintor. Butacas y mesita en la acera, hacen mucha vida en la calle.